Las autoridades están investigando la campaña para la alcaldía de Miami del comisionado Francis Suárez, en conexión con un posible fraude electoral con boletas ausentes.

El jueves por la madrugada, un grupo de detectives allanó la casa de Juan Pablo Baggini, el director de operaciones de la campaña de Suárez, quien reta al alcalde Tomás Regalado en las próximas elecciones de noviembre.

La investigación empezó luego de que se realizara una serie de 20 solicitudes para boletas ausentes a través de la misma computadora el 29 de mayo. La computadora pertenece a Baggini, de 37 años. Suárez aseguró que su campaña nunca intentó quebrantar las leyes electorales de la Florida. Dijo que el caso se trata de alrededor de 20 votantes que dieron el permiso explícito a su campaña para solicitar boletas ausentes en su nombre. Pero en lugar de enviar estas solicitudes por correo, como suele ocurrir en otras campañas, Baggini, quien vive en Kendall, utilizó la información y las pidió por internet.

“Debe quedar claro que cada una de esas solicitudes fue firmada voluntariamente por los votantes”, dijo Suárez. “Le he dicho a mi campaña que deben cooperar con la investigación sobre este asunto, y una vez que termine la investigación va a quedar claro que no hubo una violación a propósito para infringir la ley”.

Sin embargo, es un delito grave pedir boletas ausentes para personas que no son familia. También es ilegal utilizar la información privada de otras personas en la internet.

Katherine Fernández Rundle, fiscal de Miami-Dade, dijo que no podía comentar sobre la explicación de Suárez.

La fiscal aseguró que este caso demuestra su compromiso a combatir el fraude electoral, aunque dijo que todavía es muy temprano para saber si hubo víctimas.

“Vamos a recolectar toda la evidencia, entrevistar a los votantes, y seguir investigando. Esto es el comienzo”, declaró Fernández Rundle.

Tres de los 20 votantes cuya información terminó en manos de Baggini afirmaron a El Nuevo Herald que la entregaron a la campaña de manera voluntaria durante un evento para celebrar el 5 de Mayo en Brickell.

Melissa Rospigliosi, de 24 años, dijo que ha sido amiga de Suárez desde hace años y que no entiende por qué se está investigando como un posible fraude. Agregó que una detective le llamó el jueves por la mañana para preguntarle sobre el caso.

“Me hizo sentir que habían puesto mi nombre en una lista sin mi permiso. Claro que no fue así”, dijo Rospigliosi. “Quiero votar por boleta ausente porque es más fácil, más conveniente”.

Nicole Cueto, de 30 años, dijo que había trabajado anteriormente en la oficina de Suárez.

“Aquí no hay víctimas. Aquí no hubo fraude”, aseguró.

Oreste Herrera, de 26 años, dijo que ni siquiera reconocía el nombre de Suárez pero que aprovechó la oportunidad para registrarse para votar por correo.

“Le dije al investigador que parece ser un malentendido”, dijo.

Baggini, quien no tiene un abogado, le dijo al Miami Herald que la policía le pidió no hablar con la prensa.

Fuente: El Nuevo Herald

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