Tina Smith quería mudarse de casa y pagó $150 a la agencia Paradise Rentals, en Montebello, para que le ayudara a conseguir una vivienda en Los Ángeles por un alquiler mensual de $1,100.

René Castro estaba interesado en rentar una propiedad en Inglewood por $1,300 y también contrató a la misma empresa.

Ramón Yépez le dio $150 para hallar una casa en Huntington Park por $1,200 al mes.

Jaime Moncayo le pagó para alquilar una vivienda en Downey por $1,100 mensuales.

Ninguno consiguió la propiedad solicitada, ni logró que la empresa les reembolsara al menos parte de lo que pagaron, prácticas sospechosas que ya investigan las autoridades del condado de Los Ángeles.

“Nos dieron una lista de casas que ya estaban ocupadas, varias direcciones eran falsas”, cuenta Smith. “Cuando les pedimos el reembolso nos dijeron que llegaba en cinco días, luego los días se convirtieron en meses y los meses en años”, agrega.

agencias de renta de viviendas

Decenas de clientes que también aseguran haber sido estafados por Paradise Rentals preparan una demanda colectiva que busca no sólo recuperar las cuotas, sino cerrar sus puertas.

Joe Huprich, su representante legal, asegura que ha reunido tantos como 40 casos. La mayoría de las supuestas víctimas son de origen latino (los contratos, de hecho, están redactados en español).

“La queja es que Paradise Rentals realiza una estrategia fraudulenta”, recalcó el abogado.

El Departamento de Asuntos del Consumidor del condado de Los Ángeles ha recibido siete quejas contra la agencia.

Yépez, quien por su cuenta consiguió una casa en Huntington Park, ha tratado sin éxito que le devuelvan los $100 que la empresa promete cuando no brinda el servicio. “Ahora me traen vueltas y vueltas”.

“Es un robo”, afirma Castro, quien relata que al final Paradise Rentals ya ni respondía sus llamadas. “Yo fui a una propiedad donde había una cita [para pactar la renta], pero no existía”, añadió.

El 17 de marzo el señor Moncayo los contrató y ya le quedaron mal. “Me dicen una cosa y otra”, alega.

Germán Rivero, gerente de la oficina de Paradise Rentals en Montebello, no niega que le han llegado clientes enfadados, pero asegura que han cumplido con las expectativas de otros. “Hay de todo. Tú sabes, hay gente que no quiere la casa y nosotros no somos los dueños para darles la propiedad”, dijo.

Rivero comentó que en algunos casos las personas no aceptan un alquiler un poco más elevado y echan para abajo el proceso. “A veces piden una renta de $1,200 y no quieren pagar $1,250”, indicó.

Rigo Reyes, vocero del Departamento de Asuntos del Consumidor del condado, menciona que en estos casos es común que los afectados “terminen dejándolo por la paz”, por lo que pide denunciar.

Evitar tratos a través de Internet, no pagar por adelantado a una persona que sólo han contactado por teléfono y jamás enviar depósitos a lugares remotos, son algunos de sus consejos.

Por enésima vez, el señor Yépez ha entrado a las instalaciones de Paradise Rentals para pedir sus $100 y le volvieron a decir que el dinero le llegaría pronto. Y el tapatío estalló en cólera.

-“¡Me vas a dar mi dinero ahorita!”, gritó golpeando el mostrador con el puño.

-“El 21, señor”, le prometió el gerente Rivero.

– “¡Voy a traer a la Policía!”, amenazó Yépez.

-“Tráigala, tráigala”, retó el empleado.

-“¡Ratero!”, exclamó el hombre antes de salir de la oficina.

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